De todo un poco y un poco de todo

Vida sana

La muerte, compañera cruel o sosegado vagón de cola?


Que tema tan complicado este de la muerte. La solemos ver como un tabú, algo de lo que es mejor no hablar por no llamar su atención. La muerte tal como la concebimos la mayor parte de occidentales es un punto final, algo desconocido que nos atemoriza durante toda nuestra vida.

Pasamos toda la vida recelando de ella aún sabiendo que es algo que llegará tarde o temprano, tratando de dilatar el momento, casi anhelando en secreto que no llegue nunca. Si algún día nos tiene que tocar esperamos que venga sigilosa, por la puerta de atrás, sin sufrimiento ni agonía.

Por qué se le tiene tanto miedo a la muerte?

Por qué le damos tantas vueltas a algo que sabemos con certeza que nos ocurrirá un día u otro?

Algunos dirán que es porque todo lo que desconocemos y no podemos llegar a controlar nos causa pánico y desequilibra nuestro ficticio control sobre las cosas. Es cierto, las personas en general tenemos pavor a todo aquello que desconocemos, y como  decía el maestro Yoda en “La Guerra de las Galaxias”… el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento… … y el sufrimiento lleva al lado oscuro.

Y es que tenemos la tendencia de asociar  lo desconocido con lo negativo, simplemente porque nos obliga a salir de nuestra esfera de confort, esa en la que conocemos cada olor y cada sabor, esa en la que nos sentimos en casa, protegidos del despiadado mundo de ahí fuera…a pesar de que ese mal entendido confort es muchas veces una trampa ilusoria creada por nuestras mentes, esas terribles carceleras que nos crean barrotes de oro a los que llamamos hogar pero que no dejan de ser una cárcel.

Pero que habría sido del mundo sin la gente inquieta, curiosa por conocer nuevas culturas, nuevos mundos, nuevos sabores y olores, nuevas gentes con las que compartir emociones y vivencias, en definitiva, gente que vive realmente porque está abierta a lo que el mundo le ofrece.

Esa gente es el motor de la vida porque está deseosa de fusionarse con el mundo tal como es, con una actitud vital que hace girar la rueda que da vida a este planeta nuestro.

Ellos y ellas encaran la muerte como un punto más del camino y no como el final de todo.

Hay alguien que tenga pruebas de que con la muerte se acaba el camino de manera definitiva?

En un mundo científico en el que todo se basa en evidencias tomadas como dogmas de fe lo único que se ha podido demostrar es que la muerte conlleva el fin de la actividad de nuestro cuerpo físico, nada más. Pero las personas somos mucho más que carne y hueso.

Somos corazón y somos alma, y esa es nuestra verdadera esencia. Lo demás es superfluo y acabará marchitándose en el invierno de nuestras vidas.

El alma es imperecedera, es quien somos en realidad y nos conecta con todo lo que nos rodea.

Cuantas veces habremos escuchado comentarios sobre algunas personas mayores del tipo.. “estás hecho un chaval”, o “tiene un espíritu joven increíble”…seguramente las habremos oído decenas de veces. Y es que en definitiva, el cuerpo puede estar arrugado y deteriorado pero el alma puede brillar más fuerte y vital que nunca ya que no tiene edad.

Por tanto, que es la muerte sino un paso más en el camino infinito de nuestras almas hacia ese lugar desconocido y remoto que algunos llaman paraíso, otros regiones superiores, edén o vuelta a la naturaleza.  Ese es el camino que todos debemos andar y descubrir por nosotros mismos, sin miedo y sin recelo, con una actitud de esperanza ante lo que vendrá en el futuro y con plena conciencia en el presente, el único tiempo que realmente existe.

La muerte física nos llegará a todos algún día y el apego que sentimos por las cosas y las personas hará que cuando le toque a alguien de nuestro alrededor sintamos pena y dolor, pero alguien me dijo que el apego no deja de ser una muestra más de egoísmo personal. El amor verdadero es aquél que se da sin esperar recibir nada a cambio, es ese que lo ofrece todo a los demás sin reservas, que asume que la vida es un ciclo unido a la muerte de manera intangible e indisoluble. Por eso mismo la muerte debemos concebirla como una etapa más, pero jamás como la meta o el precipicio a ninguna parte.

Como el yin y el yang, que donde empieza uno acaba el otro, la vida y la muerte forman una rueda que no cesa y gira en perfecta armonía.

Al final todos somos almas en busca de nuestro camino, con pieles, formas  y idiomas diferentes, pero con una misma esencia conectada al mundo, y eso es lo que de verdad importa.

Así que es mejor vivir sin miedos, complejos ni incertidumbres, son solo sombras que no existen más que en nuestras cabezas, la zona menos nuestra de nosotros mismos, porque qué somos sino alma y corazón?

Muerte sweet


La pasión, el motor de la vida


Hay instantes en la vida que se viven de una manera especial, son pequeños destellos de luz que iluminan nuestro universo y convierten el tiempo en un una variable sin sentido que se retuerce al compás de lo que estamos viviendo.

Esos momentos únicos son como tatuajes impresos en nuestra memoria cognitiva, emocional y sensorial, nos acompañan el resto de nuestras vidas, haciéndonos revivir lo sentido a pesar del transcurrir de los años.

La fuerza motriz de esos momentos es la pasión, esa silenciosa e invisible mano que graba a fuego el recuerdo imperecedero de lo vivido sin el control de la razón.

La pasión es junto al amor la fuerza más poderosa que existe, combinadas son capaces de cualquier cosa que se pueda imaginar y muchas de las que ni siquiera imaginamos. Pero como toda fuerza poderosa también tiene su reverso tenebroso. La pasión no es una cualidad inherente al bien ni al mal, y por tanto es capaz de elevarnos a las más altas cotas de pureza o llevarnos al más ardiente de los infiernos. Demasiados ejemplos de pasión desencaminada llenan los libros de historia.

Pero como vivir una vida sin pasión?

Hay gente que parece deambular de aquí para allá sin ningún atisbo de ilusión, sin ningún sobresalto más allá de su segura pero inerte rutina.

Es eso la vida? La vida es todo lo contrario.

La vida es el anhelo constante por descubrir, por sentir al máximo todo lo que hacemos y traspasar las fronteras de la realidad en la que estamos atrapados. Es ese instante en el que conoces a alguien especial y el corazón te da un vuelco al rozar su mano o besar sus labios.

La vida son todos esos momentos vividos con la sangre corriendo por las venas a toda velocidad, con una mezcla de arrebato y locura. Sólo esta es la que merece ser vivida y ansiada, el resto son burdas imitaciones de todo a 100, se parecen….pero no son lo mismo!

Esa vida es la que está enfrente de nuestras casas dispuesta a ser saboreada hasta la última gota, solo debemos ser valientes e ir a por ella.

La partitura de nuestra vida está por escribir, no importa la edad que tengamos ni el lugar donde nos encontremos, solo importa nuestra actitud ante el pentagrama de los días. Importan todas y cada una de las notas que escribamos en ella, incluso los oportunos silencios, pero sobretodo importa que la pluma trace una melodía que se nos meta en el cuerpo, que nos haga cerrar los ojos y volar a un mundo desconocido de fantasía, en el que lo imprevisible sea nuestra rutina y lo mágico nuestro cobijo.

No es por casualidad que siempre salga mejor aquello en lo que volcamos nuestra pasión. Nuestros mejores proyectos son siempre aquellos en los que ponemos ese punto incierto e indetectable más allá de nuestra mente, ese escalón de más que eleva la calidad de lo que hacemos hasta cotas que nuestra mente por si sola es incapaz de conseguir.

En el mundo falta más gente apasionada que destierre los miedos y los celos, que se atreva a soñar y a luchar por aquello en lo que cree con esa fuerza que nace en las entrañas y cuyo motor es el corazón.

Por qué que es la pasión sino la vida misma?

Passion


Creemos en algo?


Hace unos meses acudí a una celebración religiosa y me quedé sorprendido por la inquietante pasión con la que las gentes que allí se encontraban expresaban su fe.

El edificio parecía resquebrajarse como una hoja seca al son de las voces de los fieles cantando o recitando los versículos de la Biblia. Me impactó el efecto que el eco de tantas voces juntas puede producir en una persona. Es como si todas esas ondas te traspasaran en mil direcciones, con una fuerza extraña que te hace estremecer.

Es curioso el sentimiento que puede producir un colectivo de gente unido en pro de una creencia común. Es como una ola de energía invisible que fluye poderosa y arrebatadora, como un tsunami que arrastra todo aquello que encuentra a su paso contagiando una fuerza atrayente.

La mayor parte de gente que estaba en esa iglesia eran de origen sudamericano, un continente aún fuertemente ligado a la fe católica y sus ritos. Es casualidad que notara esa fuerza singular en esa iglesia? Habría notado algo igual en una celebración con mayoría de españoles o de europeos?

Supongo que habrá grupos que transmitan tal fuerza y magnetismo en sus manifestaciones colectivas, pero reside aún en nosotros ese espíritu de hermandad? O hemos girado la cabeza hacia otro lado?

Por otro lado, es positiva esa uniformidad de mensaje? Esa colectividad tiene fe por lo que le han explicado o porqué después de buscar e interrogar ha concluido que ahí reside el verdadero mensaje?

En nuestros tiempos tengo la sensación de que ese fervor colectivo solo se puede encontrar en nuestro país en conciertos de rock o acontecimientos deportivos. Hemos ido sustituyendo los mitos divinos por los mitos carnales, y los mensajes históricos por las historias pasajeras y cotilleos.

Y que es mejor?

El borreguismo es el mismo, ya se siga a un Dios o a una rock star de una manera autómata, sin pensar, sin cuestionarse las cosas.

La única diferencia en mi opinión radica en el hecho de que en los momentos difíciles una rock star o un ídolo deportivo no tienen base suficiente para sostener un espíritu hundido, sin embargo un mensaje que ha sobrevivido al paso del tiempo si puede tener los cimientos suficientemente sólidos como para sostener a un alma atormentada, aunque solo sea por el famoso inconsciente colectivo de Jung, que hace que tengamos asociados ciertos significados a los diferentes símbolos religiosos.

El único camino válido en mi opinión es el que cada uno se marca a si mismo, ese que requiere un esfuerzo por descubrir e interpretar aquello que se nos va presentando por la vida. Mensajes prefabricados y dirigidos hay cientos, siempre los ha habido y siempre los habrá, son inherentes a las esferas de poder, y son precisamente esas esferas, religiosas, económicas, empresariales y políticas, las que rigen el mundo, las que deciden que debemos creer en cada momento, quienes son los buenos y los malos, y las que cuentan con los altavoces y sistemas de propaganda más sofisticados y potentes, tanto que es casi imposible escapar a su eco.

Pero ese es el reto que tenemos cada uno, desoír lo que se nos impone, lo que se da por supuesto, en pro de una búsqueda personal que nos lleve a encontrar nuestro equilibrio y nuestra fe en aquello verdadero que subyace en el mundo, sin imposiciones ni presiones la verdad tiende a salir a la superficie, solo es cuestión de escarbar un poco.

 


Los reflexiones teológicas de Tolstói


Bajo este sugerente y provocador título se esconde la reflexión teológica de uno de los mayores pensadores de la historia, Lev Tolstói.

El escritor ruso, autor de obras magnas de la Literatura Universal como Anna Karenina o Guerra y paz, reflexiona acerca de la doctrina cristiana impuesta por la jerarquía eclesiástica en contraposición con sus propias conclusiones extraídas de la lectura de los textos sagrados, visiones completamente antagónicas en las cuales pone de manifiesto las profundas contradicciones en las que está basado el mensaje de la Iglesia católica.

A partir de esas contradicciones Tolstói va hilvanando sus teorías de resistencia y lucha a través de la no violencia, pensamiento que caló muy profundamente en uno de los iconos del siglo pasado, Gandhi, quien llegó a decir:

“El Reino de Dios está en vosotros me abrumó.  Me marcó para siempre. Comprender

su pensamiento independiente, su moralidad y la veracidad de este testimonio, hizo que todos los libros

que antes me había dado Mr. Coates me resultaran insignificantes.”

(Nota contenida en el prefacio de la edición española de “El Reino de Dios está en vosotros”, traducida por Joaquín Fernández – Valdés Roig – Gironella.)

Para Tolstói la perversión más grande a la que había llegado la Iglesia católica respecto a las enseñanzas de Cristo era el no reconocer el mandamiento sobre la” no resistencia al mal con la violencia”. Jesús en todas sus enseñanzas, y primordialmente en el sermón de la montaña, predicó siempre el mensaje del amor al prójimo,  del perdón de las ofensas, de poner la otra mejilla, y ese, precisamente, era el núcleo de su “revolución espiritual”, porque su aparición fue una auténtica revolución pacífica, no violenta y fundamentalmente llena de amor.

Como podía ser entonces que la institución que, “en teoría”, le representa en la tierra pudiera haber hecho una interpretación tan errónea de sus palabras?

Ya antes de Tolstói otras personas se habían hecho estas preguntas, y habían teorizado al respecto, llegando a conclusiones o afirmaciones similares . Un discípulo de Adin Ballou, un defensor del concepto de la no violencia, escribió acerca de la importancia de la vida humana según se mire desde un prisma individual o colectivo. Con este motivo escribía:

“Un individuo no debe matar. Si mata, es un criminal, un asesino. Si eso mismo lo hacen dos, diez o cien personas, también son asesinos. Sin embargo, un Estado o una nación puede matar todo lo que le venga en gana, y esto ya no será considerado como un asesinato, sino como algo grande y noble. Basta con reunir a muchos hombres para que la masacre de decenas de miles de personas se convierta en algo inocente. Pero exactamente cuántos hombres son necesarios para que esto ocurra?…Por qué uno, diez o cien hombres no deben violar la ley de Dios,y en cambio muchos de ellos juntos sí pueden hacerlo?”

Se ha construido muchas teorías  para dotar de legitimidad el hecho de no cumplir este mandato de no violencia, como por ejemplo el argumento de que si eres atacado tienes derecho a usar la violencia para defenderte. Si esto fuera así donde se pondría la línea moral para saber cuando el uso de la violencia está justificado? Qué caso podría no llegar a ser justificado por su ejecutor? Probablemente ninguno.

Triste ejemplo de ello es la “justicia preventiva” que el Gobierno del ex presidente Bush puso de moda. Se había llegado a un escalón superior que permitía cualquier actuación violenta, ya no hacía falta una agresión directa sino que la simple sospecha de que se puede ser agredido legitimaba al Gobierno Americano a actuar con la violencia necesaria y adecuada según su criterio para aplacar esa amenaza. Asumiendo este principio no queda resquicio alguno para aplicar el concepto de la no violencia, pues la “legitimidad” moral que se impone es total y absoluta, todo está justificado, eso si, con la bandera del catolicismo bien alta. Soy católico pero puedo matar, asesinar y usar la violencia siempre que tenga una legitimidad moral, es decir, siempre. Estos comportamientos chocan frontalmente con todo lo que enseñó Jesús de una manera tan simple, sin artificios ni manipulaciones.

En que lugar de las escrituras  aparece escrito que se pueda  responder con violencia? Incluso cuando fue crucificado por los romanos, Jedús pidió el perdón a Dios por aquellos que lo estaban ejecutando. Entonces de donde procede esa flexibilidad con uno de los conceptos capitales de las enseñanzas de Cristo? Por qué  la Iglesia católica ha sido tan laxa o tan promotora en otras ocasiones del uso de la violencia, ya sea como respuesta a una agresión, como “prevención” o como simple defensa de sus intereses?

Cristo fue principalmente un defensor de la vida humana, de la rectitud moral y por encima de todo del amor. Como es posible entonces que ese mandamiento no haya sido el principal activo de la Iglesia católica a lo largo de su historia?

El amor se manifiesta en la vida de mútliples maneras, ninguna es mejor que la anterior o la posterior, toda forma de amor es válida y pura si se expresa desde el corazón y con ella se hace el bien a los demás. Ese amor puede ser filial, fraternal, solidario, conyugal, heterosexual, homosexual…todas son expresiones que nacen del más puro sentimiento, que refuerzan la vida y el mensaje de Cristo y que por ello deben ser protegidas y practicadas.

Tolstói nos dice en su libro, con mucha razón, que al final las exortaciones de todos aquellos que defienden la posibilidad de utilizar la violencia de uno u otro modo, contraviniendo así el mandamiento más sagrado de Cristo, es que si la Iglesia, con toda su autoridad, anitgüedad y santidad ha venido actuando de esta manera como va a ser esto ir en contra de las enseñanzas de Cristo? Lo que no se cuestionan es si las escrituras dicen realmente eso, no se lee lo que está escrito sino lo que otros han interpretado arbitrariamente por nosotros.

De todos los practicantes de las religiones monoteístas los católicos somos los que menos conocemos nuestras propias escrituras, lo que la gran mayoría sabe le viene dado a través de la Iglesia, que se convirtió en garante y mensajera única de Dios. Nadie debía acercarse a las escrituras sin la mediación de un cura, obispo o ministro de la doctrina cristiana cualquiera que fuera su rango, e intentar hacer interpretaciones de los textos se consideraba la mayor de las herejías, una blasfemia que solo podía venir inspirada por el demonio, y que por tanto se debía extirpar de cuajo.

Cuanta gente no ha debido morir a manos de los que deberían haber sido sus principales protectores? Demasiadas.

El problema es que a base de siglos y siglos repitiendo el mismo mensaje con tal dosis de convicción y solemnidad por parte de obispos, arzobispos, diáconos y papas, como se va a creer lo contrario?

Así nos encontramos a lo largo de la historia, y aún en nuestros días, múltiples pruebas de que la Iglesia profesa las palabras de Cristo, pero que en la práctica rechaza su doctrina. Como se explica sino que se hayan promovido guerras por parte de Papas de Roma? Como es posible que haya existido una Institución como la Santa Inquisición que se ha dedicado durante siglos  a perseguir y torturar a todos aquellos que consideraba diferentes o herejes, simplemente por el hecho de pensar diferente? Como es posible que hoy en día no coja la bandera de la paz y se coloque en primera línea de presión contra todos aquellos países que trafican con armas, o sea todos, que comercian con la guerra, que matan en “defensa propia”, que violan sistemáticamente los derechos humanos… como es posible?

Es posible por una simple y llana razón, se han olvidado de quien era Jesús en realidad, solo tienen el recuerdo borroso y desdibujado de las mentiras que se han ido inventado a lo largo de ya demasiados siglos.

Es curioso y contradictorio que la palabra Santa vaya unida a una Institución tan abominable como la Inquisición, y que sin embargo la palabra hereje, con el sentido negativo y peyorativo con la que se entiende, vaya unida a muchas personas que simplemente tenían otras maneras de ver las cosas.

Como todo en la vida no se puede generalizar al 100% sobre nada, y en la propia Iglesia católica hay y han habido multitud de personas maravillosas que encarnan el mensaje de Cristo, que tratan de ayudar a los demás y hacen una labor impagable de sacrificio por los demás, lo que sorprende es que algunos de los personajes más carismáticos de los últimos tiempos hayan sido apartados, sancionados o incluso excomulgados por la propia jerarquía, cuando su comportamiento ha sido y es a todas luces un intento por asimilarse lo más posible a lo que Cristo predicó. Estoy hablando de gente como Pere Casaldáliga, misionero claretiano y una de las caras más visibles de la conocida como “Teología de la liberación”, un movimiento que a grandes rasgos invita a luchar por los pobres, eliminar la explotación, conseguir una liberación económica, social e ideológica, entre otras ideas.

Casaldáliga fue interpelado por Roma por cuestionar las maneras poco democráticas de la Institución, más preocupada por procurarle un sucesor afín a sus intereses que alguien que siguiera la línea trazada por el misionero catalán.


http://elpais.com/diario/1989/09/16/sociedad/621900007_850215.html

Tolstói viene a dar luz a esta y otras muchas cuestiones, aportando una visión alejada de la doctrina oficial, seguramente más cerca de la utopía de lo que desearíamos, pero en la cual deberían reposar todos nuestros deseos de un futuro mejor.


Ante tiempos duros el valor de emprender


Que se puede perder cuando no se arriesga? Nada. Y ganar? Obviamente la respuesta es nuevamente nada.

Para ganar siempre tenemos que arriesgar, hacer una apuesta más o menos decidida sobre aquello en lo que creemos y seguir hacia delante a pesar de que todos los que nos rodeen muestren sus dudas ante el proyecto que se ha empezado. Porque ese es el principal obstáculo ante el que se enfrenta cualquier persona que decide iniciar una aventura profesional por su cuenta, la soledad.

El siguiente problema a enfrentar es la crítica, generalmente negativa y pasiva, y digo pasiva porque generalmente no aporta nada, se dedica a desprestigiar, amedrentar o escupir veneno por la boca en busca del sufrimiento o la derrota ajena. Ante tal crítica, que siempre llega, uno debe fortalecerse, crear un escudo protector que le guíe por la senda trazada, acertada o equivocada, pero propia, singular e inimitable.

Estamos en una sociedad competitiva y, sobretodo, muy envidiosa por regla general. Parecemos más preocupados por desprestigiar los éxitos ajenos que por buscar los propios, y es en esa inactividad por buscar un camino propio donde decidimos gastar nuestro tiempo criticando las decisiones y los actos de los demás. Lo que debe sin duda reconocerse es que  es mucho más sencillo criticar lo que hacen los demás que perder el tiempo en pensar por nuestra cuenta, tratando de proponer alternativas o propuestas novedosas que encajen en ese mercado feroz que espera en el exterior.

Una vez superadas esas dos barreras, mentales y sociológicas, se debe tener una estrategia más o menos planificada de actuación, y sobretodo un objetivo final y concreto. Es la búsqueda de este objetivo marcado lo que nos dará fuerzas para seguir en los malos momentos, la que dotará de sentido a todo el proyecto y nos exigirá un esfuerzo más cuando creamos haberlo dado ya todo, ese esfuerzo que marcará la diferencia.

Dice Jose Luis Sampedro, un sabio de nuestra época, que el miedo es la más fuerte de las emociones, superior seguramente al amor y el altruismo. Yo me niego a creer esa aseveración del respetado maestro Sampedro, pues si aceptamos que el miedo es superior al amor, con que esperanza vamos a encarar el mañana?

El amor puro, ese que no exige nada a cambio, ese que se da sin reservas y que llena nuestro ser de toda energía, ese por el que se han sacrificado millones de personas, el mismo que ha cambiado los destinos de incontables vidas humanas, ese amor creador y transmisor de vida es infinitamente superior al miedo, porque éste vive inmerso en la mezquindad, se nutre de la incertidumbre y el recelo, camina de la mano de la mentira y el acoso, duerme con la envidia en una orgía de avaricia, codicia y bajeza moral, y en ese estadio nada puede germinar, todo acaba podrido, inerte y desintegrado.

Como puede algo inerte en consecuencia competir contra la vida que nace del amor?

Y en medio de esa sociedad del miedo en la que vivimos instalados sigue habiendo gente que quiere luchar contra corriente, por sobrevivir, por vivir o incluso por soñar. Desde pequeños se pretende que seamos realistas, los mayores se hartan de decirnos que los sueños son juegos infantiles que debemos desdeñar y condenar como fútiles ñoñerías de los cuentos de hadas, pensamientos que tenemos que erradicar de nuestra cabeza a riesgo de ser unos pobres infelices que acabaremos vagabundeando por las calles lamentando lo mucho soñado y lo poco conseguido.

Pero por qué debería ser así? Por qué soñar tiene esa imagen insulsa y desacreditada? Quizá no conviene que soñemos con lograr nuestras metas, deseos o ambiciones? Quizá sea mejor que no soñemos con tener un mundo mejor, más justo, más equitativo o más humano?

Quizá sea mejor que no lo hagamos por el bien de unos pocos. Pero, y si lo hiciéramos?

Pues este post va dedicado a esa gente que sueña, que tiene una idea y la persigue, esa gente que pone su fe y su esfuerzo por aquello en lo que cree, gente como David Val, creador de dos páginas web que pretenden ser la ingeniosa evolución de anteriores propuestas, Valença Figuera y sus compañeros del Máster de Community management de “La Salle”, creadores de una comunidad virtual de Triatletas, “Boig per tri”, o Josep Maria Cervera, autor de la novela “Elles son la meva sort”, de inminente publicación.

La primera de las páginas de David es   www.unmillondeletras.com , una página que pretende publicitar empresas a un coste ínfimo,  un espacio donde estén muchos a muy bajo coste y que perdure para siempre en el universo de internet. Esta idea surgida hace unos años de la mano del joven Alex Tew, estudiante inglés, que vendía megapíxels a un dólar, y que fue un rotundo éxito, ha sido evolucionada por David, en un intento por ir más allá, por construir sobre lo ya construido, en definitiva, por soñar que era posible ofrecer algo mejor a la gente.

La otra página es www.youtextbox.com, un rincón en el que expresar opiniones, ideas, quejas, artículos o pensamientos, una nueva vuelta de tuerca a la vía twitter, sin limitación de caracteres, pero con la misma vocación global de compartir lo que sentimos en cada momento.

Valença y varios compañeros de viaje más han creado un entorno nuevo, fresco y dinámico en el que todos los amantes del triatlón se encuentren, compartan sus experiencias y disfruten de aquello que más les gusta (www.boigpertri.com ).

Josep Maria por su parte tenía algo que contar,  una historia que va más allá de lo que en ella se explica, es pura vida. Nos guía por una senda que se inicia con la superación del dolor y la pérdida del ser amado, vira en dirección al salón donde reside la pasión, y se instala en el sofá donde reposa la sensación más grande con la que se puede soñar, vivir la vida al máximo sin tener en cuenta que dirán los demás.

Al igual que David, Valença y Josep Maria, más personas siguen soñando con emprender un nuevo camino, quizás incierto, pero apasionante y revitalizador, un camino que se nutre de los sueños y se realiza con nuestros esfuerzos, un camino que es la propia vida, la única que podemos manejar al 100%, la nuestra.

Así que soñemos cada vez más, porque en los sueños nacen las esperanzas de un mañana mejor.


Los amigos, ese pequeño gran núcleo


Como definir la amistad? Con frecuencia se nos llena la boca con la mencionada palabra, mi amigo Juan esto o mi amiga Sonia lo otro. Pero realmente todos a los que nos referimos como amigos lo son? Que significa la amistad para cada uno de nosotros?

En mi opinión la amistad es algo puro que se va ganando con el tiempo, a base de experiencias conjuntas, buenas y malas, que van forjando un vínculo que no nos viene determinado por la sangre, aunque en la sangre es donde fluye esa relación especial. A menudo se nos dice que la familia es lo más importante, y realmente es muy importante, seguramente en muchos casos, entre los que me incluyo, la familia es lo más importante, pero no es así por mandato o imperativo divino, sino porque realmente está formada por personas especiales, que nos quieren sin contraprestaciones, que siempre están ahí, sobretodo en los malos momentos, en esos en los que el mundo parece derrumbarse a tu alrededor, y en los que los sólidos cimientos de los tuyos te sostienen.

Pero ese cariño poco o nada tiene que ver con el hecho de llevar la misma sangre, ya que por esa regla de tres todas las familias deberían ser modélicas en comportamiento, basadas en el amor, la paciencia, la comprensión y el compromiso, y nada hay más lejos de la realidad, ya que en demasiadas ocasiones somos testigos de comportamientos deshonrosos, egoístas e incluso criminales entre miembros de una misma familia, ya sean hermanos, primos, hijos, padres o abuelos. Así pues la sangre es importante pero no determinante para establecer ese vínculo especial y sagrado, al cual no llegamos por derecho sino por hechos.

Y en esos hechos demostrados es donde enmarcaría mi concepto de amistad. Justo en ese punto de no retorno, de confianza recíproca, de entendimiento y respeto, de amor sin condiciones ni barreras, sin exigencias con dobles intenciones, solo por un amor y un cariño que convierte esa relación en algo especial, digno de ser preservado y cuidado como una delicada flor, porque en esas relaciones reside la vida, y por desgracia no son muchas las personas de las que se puede llegar a decir que son amigos, en el sentido que comento.

Ayer en una fiesta de cumpleaños a la que asistí me di cuenta una vez más de lo bonita que es esa sensación, no eran mis amigos, aunque si que son gente especial, pero como espectador de excepción pude saborear lo agradable y cálido de este sentimiento tan noble, un grupo de amigos y amigas, compartiendo anécdotas, dándose abrazos, riendo y saboreando la vida juntos, porque eso era exactamente lo que estaban haciendo, vivir, de la mejor manera posible, al lado de los que te quieren y te aceptan tal y como eres, porque sin eso la vida no es nada.

Así que espero que los hechos os demuestren que tenéis gente especial a vuestro alrededor, y vuestros hechos lleguen a los demás de igual manera, porque a partir de la amistad el mundo girará en la dirección adecuada.

 

 


La Nueva Era


Más o menos en la década de los años sesenta empezó a tomar relevancia un movimiento denominado “New Age” o de Nueva  Era, bajo la creencia de un resurgir espiritual y de conciencia humana global basado en la astrología. Los seguidores de esta corriente creen firmemente que el sol pasa por un periodo determinado por cada  uno de los signos del zodiaco.

Pues bien, el resurgir de la conciencia humana se iniciaría con el nacimiento  de la era de Acuario, que según estos autores y seguidores empezó en la década de los sesenta.
Pero ya antes de este período se habían dado señales de cambio por parte de diferentes pensadores y corrientes, tales como la sociedad Teosófica en 1875, liderados por la gran pensadora Helena Petrova Blavatsky. Estos grupos de raíces orientales fueron los encargados de introducir toda una serie de ideas nuevas en Occidente a través de obras como “La doctrina secreta” o “Isis sin velo” de la misma Blavatsky.
En el núcleo del teosofismo yace la idea de que existe una sabiduría antigua o eterna que es la raíz de las diferentes religiones. A partir de este enunciado clave empezaron a colarse en Occidente ideas como el Karma y la reencarnación, las cuales fertilizaron y empezaron a propagarse de una manera gradual, progresiva y estable.
Estos movimientos (no llamados religiones para poder abarcar a más seguidores) se rigen por 3 aspectos fundamentales:

- la existencia de un maestro que ejerce de guía espiritual para ayudarnos a encontrar el camino
- la meditación como práctica fundamental durante nuestro camino
- la doctrina del karma y la reencarnación o renacimiento

Dentro de estos movimientos New Age encontramos corrientes diferentes y el inicio de terapias como el Gestalt, a cargo de F. Perls, quien creía en el desarrollo de una psicología que no solo tratara enfermos sino que se enfocara a desarrollar el potencial humano, así como el autor sudamericano Claudio Naranjo, que también empezó a estudiar el comportamiento humano llevando a la teoría del eneagrama un paso más allá.

A su vez diversos centros espirituales captaron la atención del mundo por sus novedosas prácticas y rituales, Findhorn en Escocia y Esalen en California son sus 2 epicentros.

Y en este contexto espiritual de renovación humana empezaron a desarrollarse diferentes artes que bebían de estas nuevas corrientes, así empezaron a asomar por nuestras sociedades occidentales conceptos como yoga, ayurveda, meditación, budismo, karma y reencarnación, y a su alrededor la literatura, la música y el cine empezaron a destilar lentamente nuevos contenidos y propuestas que fluían paralelas a estos nuevos aires orientales.

Autores como Paulo Coelho, Richard Bach, Joan Brady, Marlo Morgan o Robert Fisher empezaron a hacerse un hueco en  las listas de los más vendidos a través de historias experienciales que dejan un suave aroma didáctico en el lector. Estos libros pretenden ser espejos en los que mirarse, rutas por las que transitar y encontrar el rumbo en las situaciones que la vida nos plantea.

Como en todo en la vida hay mucha paja entre este nuevo y vasto océano, con lo que dar con algún libro realmente valioso puede ser harto difícil.

Entre ellos me quedo con una historia que por su simpleza y valores ejemplifica muy bien la filosofía de la que está impregnada esta Nueva Era, la historia de “Juan Salvador Gaviota”, una lucha por las propias convicciones y la superación del individuo, puro ideal de vida.


Las miradas de la sociedad


El miedo a lo desconocido hace que las personas reaccionemos de maneras imprevisibles, incoherentes y muchas veces peligrosas, tanto para lo que nos rodea como para nosotros mismos. Estamos en una sociedad en la que los prejuicios mandan y aquello que no conocemos nos hace sentir incómodos e inseguros, y como animales instintivos que somos reaccionamos con pavor ante tales situaciones, y ese pavor desemboca en conductas agresivas y de rechazo hacia todo aquello que nos provoca ese sentimiento.

Son tantas las cosas con las que chocamos diariamente que preferimos optar por la solución fácil, y no es otra que la de deshechar al cubo de la basura todo lo raro, en vez de ir abiertos de mente por la vida e intentar empatizar con los demás, de intentar ver las cosas desde diferentes prismas y aceptando que muchas veces la realidad, nuestra realidad, no es la única ni la verdadera, sino que tan solo es una más, condicionada y sesgada por nuestras propias creencias, vivencias, amigos, familia, estudios y posición social.

Rara es la gente que no mira a los demás por encima del hombro y que acepta de buen grado, con ánimo inquieto y curioso al compañero de viaje especial, a aquél que atrae todas las miradas, unas miradas que en más de una ocasión han sido una verdadera arma de destrucción masiva para espíritus frágiles y débiles, que siendo conscientes de su singularidad no han sido capaces de soportar es inquisitiva presión que la sociedad ejercía sobre ellos, distanciándolos aún más del mundo, y consiguiendo que se encerraran en armazones tan severos y rígidos que se convierten en auténticas cárceles en vida.

Nadie tiene derecho a juzgar a los demás, ya que todo juicio es gratuito, parcial y subjetivo, y como tal debe ser tratado, como mera opinión, y no como un estado de opinión inflexible y absoluto como algunos pretenden. Ese comportamiento solo proviene de quien teme a los demás, de quien es tan cobarde que por no tratar de comprender aquello que desconoce se enroca en un comportamiento ultradefensivo que raya la violencia y la estupidez.

Desgraciadamente, a lo fácil se apunta mucha gente, y no hay animal más peligroso que la oveja en medio de un rebaño, porque es sorda, ciega y sumisa, hará todo lo que el rebaño haga, solo hace falta un pastor hábil para que las masas caminen sin vacilación hacia la destrucción de su objetivo.

Hoy y siempre, la humanidad ha seguido  a líderes que han sabido sacar partido del miedo, miedo a pensar por nosotros mismos, miedo a tomar decisiones, a aceptar las diferencias de los demás y a conocer aquello que desconocemos, porque el miedo si se sabe instrumentalizar es muy poderoso, hace aflorar nuestros instintos más bajos y desencadena una ola de energía defensiva que es capaz de destruir todo a su paso, lamentablemente en demasiadas ocasiones eso se ha traducido en pérdida de vidas humanas, aniquilación de símbolos, culturas, carácteres y almas.

Las personas deberíamos aprender de una vez que en la diferencia está la virtud, en la variedad el gusto y en lo heterogéneo la belleza de nuestro género, porque si todos fuéramos iguales el mundo sería un lugar en el que no valdría la pena vivir y no habría cabida para el pop y el jazz, el rock o el heavy, la música clásica, el cine de autor, los best sellers, la poesía, el teatro, la danza, la pintura y la escultura, y tantas artes y aficiones como personas hay.

Y es ahí donde reside el verdadero sentido de todo, en  ese algo especial que a cada uno de nosotros nos mueve, nos emociona y nos hace vibrar, en ese instante de puro placer en el que emitimos una energía tan auténtica y verdadera que encarna el motor que hace girar el mundo, ese y no otro es el verdadero big bang creador de todo.

Así que abracemos a lo desconocido porque la vida es un baúl lleno de sorpresas, y cada día una oportunidad única de conocerlas, solo hay que estar dispuesto a ello.

Os dejo una canción que refleja este espíritu de una manera fantástica, quien no la habrá escuchado alguna vez…


Hermann Hesse, el genio alemán de espíritu oriental


Hermann Hesse representa la cultura europea en toda su extensión. Este prolífico novelista alemán cultivó incansablemente el género, así como la poesía, la pintura y sobretodo el espíritu, pues esa fue su verdadera contribución a las personas, ese ansia por acercar a las mentes europeas la sensibilidad, espiritualidad y tradiciones orientales.

Junto al psicólogo Carl Gustav Jung fueron los instigadores, junto a varios pensadores más, de la aproximación a aspectos menos materialistas de la existencia humana, tan alejados de la atmósfera reinante en la Europa de su época. En aquellos tiempos de guerras mundiales, revolución industrial y auge del materialismo supuso una bocanada de aire fresco la introducción en el viejo continente de las obras y pensamientos de los sabios hindús, budistas, taoístas…

Hesse nació en el seno de una família tremendamente religiosa, pero pronto se desligó de ella, trasladándose a Suiza para vivir según sus convicciones, según lo que él llamó su credo, una filosofía de vida que sentía muy profundamente y a la que quería dedicar su vida aunque le supusiera ir en contra de todo lo establecido, de su familia o sus amigos.

A partir de ahí se forjó un carácter batallador contra la injusticia y tremendamente lúcido para trasladar ese pensamiento al papel, a unas generaciones que vivían encerradas en si mismas y de espaldas al mundo exterior.

Entre sus obras cabe destacar Demian, obra que debería ser de obligada lectura para todos los adolescentes del mundo, Siddharta (una de mis obras favoritas que narra las experiencias vitales de Siddharta y su búsqueda personal hacia lo trascendente), Narciso y Goldmundo, El lobo Estepario, Cuentos maravillosos…y muchas otras.

Pero hoy nos detendremos en una recopilación de cartas, artículos y ensayos que recogen el sentir de este genio del siglo XX en un libro llamado “Mi credo”.

Cuando Hesse se refiere a credo no pretende ser pretencioso y proclamar que ese es el credo que debería ser, o el auténtico credo, simplemente es su credo, un credo más de entre los muchos que pueden haber, aunque a la vez diferente, ya que según decía el autor este credo lo sentía en lo más profundo de su ser, no se podía llegar a él ni por la fuerza ni obedeciendo órdenes, simplemente sintiéndolo.

En esta recopilación nos encontramos múltiples referencias a tradiciones milenarias como el zen, el taoísmo y su fundador Lao Tsé (algunos creen que fue un personaje mítico y que no existió en realidad), el Confucianismo y su fundador Confucio, el I Ching o arte milenario de la adivinación Chino, las pláticas de Buda y la sabiduría hindú, con toda su riqueza de dioses, colores, olores y sabores.

En ellas Hesse no solo quiere reflejar un saber ancestral basado en culturas muy diferentes a la nuestra sino que pretendía abrir una ventana a la curiosidad de sus conciudadanos europeos ofreciéndoles pequeñas píldoras de conocimiento que les motivaran a descubrir más por sí mismos, ya que para él ese es el camino de la sabiduría y el crecimiento personal, la propia búsqueda.

Una vez sentadas las bases de las tradiciones orientales Hesse hace un ejercicio de comparación entre la sociedad europea de la época y el mundo oriental, en la cual ejemplifica cuan alejados nos encontrábamos y encontramos aún hoy en día los europeos del verdadero sentido de la vida, muy alejado del materialismo creciente y mucho más cercano al espíritu que reside en todos nosotros, a ese motor invisible que todo lo mueve y que forma parte de todo, a eso que los taoístas llaman el Tao o camino, ese algo que está en todas partes pero que en ninguna se puede tocar.

Os dejo un ejemplo sacado del libro que demuestra el encorsetamiento en el que vivimos en Europa y contra el que todos deberíamos rebelarnos, adoptando una actitud mucho más espontánea, espiritual,positivay cercana a lo que la vida realmente es.

“Me siento en el tren y observo a dos jóvenes que se saludan porque la casualidad los ha reunido para un breve espacio de tiempo. Su saludo es, realmente, casi una tragedia. Estos dos seres inofensivos parecen saludarse desde los hielos de dos polos opuestos – no hablo, naturalmente, de malayos o chinos, sino de europeos modernos -; dan la impresión de estar encerrados en una fortaleza de orgullo, de orgullo en peligro, de recelo y frialdad. Lo que hablan, si bien se observa, es de una insensatez total, es un jeroglífico helado en el mundo sin alma donde vivimos constantemente y cuyas estalactitas penden siempre sobre nosotros. Muy raro, extremadamente raro, es el hombre que en la conversación cotidiana manifiesta su alma. Son más que poetas, son casi santos… ….Nuestros dos jóvenes europeos del tren son muy diferentes. Dan pocas muestras, o ninguna, de poseer un alma; parecen constituidos por una voluntad organizada, una razón, un propósito y planes. Han perdido el alma en el mundo del dinero, las máquinas y la desconfianza. Han de volver a encontrarla, y si esto les supone un esfuerzo, enfermarán y sufrirán. Pero lo que recuperarán ya no será el alma infantil, perdida, sino otra más sutil, más personal, mucho más libre y responsable.

La conversación se hace en un lenguaje rudo y primitivo:

- Buenos días – dice uno

- Buenos días – dice el otro

- Permite? – el primero

- Claro – el segundo

Con esto se ha dicho lo que se pretendía decir. Las palabras no tienen ningún significado, son puras fórmulas adornadas del hombre primitivo, y su objeto y valor son los mismos que los del anillo que un negro se cuelga de la nariz. Son palabras de cortesía y sin embargo el tono es breve, cortante, frío, por no decir hostil. No hay motivo de disputa pero la expresión y el tono son fríos.

Su propósito es ocultar su yo más íntimo, su alma.

Si ahora uno de los jóvenes hiciera lo que realmente quiere y siente, alargaría la mano a su compañero o le daría una palmada en el hombro y diría algo así: Dios mío, que mañana tan hermosa! Todo brilla como el oro y yo estoy de vacaciones! Verdad que es bonita mi corbata nueva? Oye tengo manzanas en la bolsa, quieres una?

Si hablase así el otro experimentaría un gozo, una emoción, algo parecido a una risa y un sollozo al mismo tiempo, porque sabría perfectamente que lo que le ha hablado era el alma del compañero de viaje…”

 

He escogido este largo fragmento del libro de Hesse porque creo que refleja perfectamente una realidad en la que todos vivimos, una realidad falsa de formulismos y convenciones que nos hacen menos reales, pero nos protegen tras unos muros de falsa seguridad y tranquilidad. La vida verdadera es risa y llanto, es emoción y calma, es sentimiento y pasión, es esa alma que todos tenemos, y encerrarla tras unos clichés de confort y seguridad hacen que la vivamos menos, que la vida ya no sea tal, y es una pena, ya que esos momentos que tanto nos llenan son aquellos en los que nuestra alma corre libre y gobierna nuestros actos, no la encerremos más bajo muros de inseguridad y falsedad.


El trabajo en equipo, parte II


Hace unos días publiqué un post en el que hablaba de la importancia del trabajo en equipo, y de como creo que ahí reside la base del éxito de muchas empresas y colectivos.

Pues bien, en los últimos meses hay dos ejemplos bien claros de como un grupo fuerte y cohesionado puede conducir al éxito. Me refiero al FC Barcelona y a la Selección Española de Baloncesto, o como diría Pepu Hernández Ba – lon – ces – to!!

Son muy comunes en nuestros días las referencias a conjuntos deportivos en los  libros de empresa y motivación. Esto es así por los valores inherentes al deporte que estos representan. Cada vez más, nuestra sociedad tiende a la idolatración de los profesionales del deporte, probablemente evoquemos en ellos las hazañas que todos hemos soñado con protagonizar alguna vez. Ese sentimiento de sobrepasar los propios límites que nos producen los deportistas no tiene parangón con ninguna otra actividad en el mundo.

El deporte se vincula con el esfuerzo, la solidaridad, la combatividad, el coraje, la valentía, la superación y sobretodo con el trabajo en equipo, la suma de esfuerzos en pro de un bien común. Y es en ese punto donde los dos equipos que antes mencionaba han destacado muy por encima del resto en los últimos tiempos. Su  ejemplo debería ser anotado en negrita por todos los colectivos profesionales que quieran llegar al éxito en sus respectivos ámbitos.

Allá por el mes de mayo el FC Barcelona se volvía a proclamar campeón de Europa, y en esa espectacular final se produjeron dos hechos que hablan por sí mismos del sentimiento que reside en el corazón de esos jugadores. Con el tiempo reglamentario a punto de finalizar Pep Guardiola dio entrada al gran capitán Carles Puyol para que jugara 5 minutos, para que sintiera el césped bajo sus orgullosas botas y pudiera sentir que él era parte importante del mismo, a pesar de que en los últimos 3 meses solo había podido jugar 2 partidos. Quería que su capitán llevara el brazalete cuando sonara  el pitido final que les proclamaba campeones de Europa otra vez. No tenía porque hacerlo pero lo hizo.

Minutos más tarde fueron el propio Puyol y Xavi Hernández los que decidieron dejar a Éric Abidal levantar la copa de campeones con el brazalete de capitán en el brazo. El defensa francés había superado un tumor maligno en el hígado que le había obligado a abandonar al equipo durante unos meses, y tras una espectacular recuperación pudo disputar los 90 minutos de la final, pues bien, otra vez no tenían porque haberlo hecho pero lo hicieron.

Ayer la Selección española de baloncesto se proclamó campeona de europa de selecciones, y no fue Navarro el que levantó la copa como capitán, tampoco la súper estrella del equipo Pau Gasol lo hizo, fue Felipe Reyes, un hombre que ha ido perdiendo protagonismo en la pista a la misma velocidad que lo ha ido ganando fuera de ella. Hace unas semanas fallecían tanto el padre de Víctor Claver como el de Felipe Reyes, y el grupo lo pasó mal, pues bien, en el momento que todo jugador sueña, ese momento en el que las miradas de todo un continente se posan en tí, Juan Carlos Navarro decidió que no sería él quien levantara la copa, sino que sería su amigo Felipe Reyes, por todo lo que representa, por lo que ha pasado y por que se lo merece tanto como cualquier otro.

Y ahí está la clave de todo en mi opinión, conseguir generar un colectivo en el que todos sepan cual es su rol, todos sintiéndose igual de importantes, porque realmente todos lo son, cada uno en su ámbito. Algunos liderando, otros tirando del carro en momentos complicados, otros apoyando desde el banquillo, pero todos y cada uno remando en la misma dirección, sin egos, sin envidias ni avaricias, sabiendo que solos no ganarán pero que juntos son mucho más fuertes, y que ese y no otro es el único secreto del éxito, una suma de individuos buscando un bien superior aunando esfuerzos y repartiendo responsabilidades.

Felicidades a ambos equipos!!


La solidez del trabajo en equipo


Nos encontramos en crisis, tal vez la mayor a la que nos hemos enfrentado jamás, algunos hablan del crack del  ’29, otros de la crisis del  ’92, pero ésta es la primera crisis económica global, con todas las letras en mayúscula. Y como se sale de ella? Esa es la gran cuestión que mucha gente está debatiendo ahora mismo.

Se podrían repartir culpas a muchos agentes económicos, sociales y políticos, y seguramente llevaríamos gran parte de razón en señalar con el dedo a muchos personajes que con su mala gestión, mala conciencia y mala fe han ayudado a que lleguemos a este punto, pero pasarnos la vida echando las culpas hacia fuera y sintiéndonos unos pobres animalillos indefensos que se han quedado desprotegidos por culpa de otros no hará que salgamos adelante.

El reparto de culpas a diestro y siniestro es un deporte muy practicado en nuestra sociedad, más vale ver la paja en el ojo ajeno que hurgar un poco en nuestros sucios ojos, y siguiendo con el refranero, no hay más ciego que el que no quiere ver. Y lo que no queremos ver es que se han acabado los tiempos de las excusas, que toca actuar por nosotros mismos, papá y mamá ya no vendrán a ayudarnos a salir de esto, nos toca a todos y cada uno de nosotros tirar de este carro global que se nos ha descarrilado.

Siempre he defendido que no existen fórmulas secretas para nada en la vida, el éxito y los fracasos dependen de multitud de factores, aunque algunos pesen más que otros, por ejemplo nuestra actitud. Este elemento es clave para enfocar de una u otra manera nuestras vidas, los retos que se nos plantean y la solución de los problemas que cada día brotan a nuestro alrededor.

Una actitud positiva y optimista ante la vida no te garantiza el éxito, ni tan siquiera la tan ansiada y perseguida felicidad, pero te hace tener muchas papeletas de triunfo, y por lo menos te hace el camino más placentero, porque puestos a no conseguir algún objetivo mejor será que lo hayamos intentado con energía positiva que con amargura y negatividad.

La mayor parte de nuestros miedos jamás llegan a suceder, pero sin embargo tememos, y sufrimos, y nos encogemos ante situaciones que simplemente desconocemos.

Nuestras vidas nos pertenecen, y el futuro también, y en ellas transitamos a veces solos y a veces acompañados, pero cualquier pared que se pretenda levantar siempre será más fuerte con dos andamios que la sujeten en vez de uno, y si son tres o cuatro mejor que dos, y así hasta el infinito. Os imagináis miles de andamios cargados de energía positiva encarando el mañana con optimismo?

Serían irreductibles, formarían una pared tan alta y tan sólida que ningún viento huracanado podría derribarla, como mucho se caerían algunos andamios, pero la pared ahí seguiría, anclada en las fuertes raíces de la ilusión, la convicción de luchar por una meta común y la seguridad de ver a tu lado a otros andamios que aguantan y empujan tanto como tu.

Ahí descansa nuestro poder, en la suma de voluntades orientadas a conseguir un bien común, en el trabajo en equipo, con toda la extensión de esta fantástica palabra. Seamos un equipo y salgamos adelante!

equipo


Serán los caprichos del destino?


Muchas veces nos preguntamos si los acontecimientos que ocurren a diario en nuestras vidas son por casualidad, azar o por alguna fuerza invisible que nos empuja a tomar éste camino en lugar de aquél.

Para muchos el destino es una solemne tontería sacada de novelas de dudosa calidad literaria, y que sólo sirve para revestir acontecimientos casuales de un halo de magia o romanticismo. Para esta gente no son más que chorradas sin sentido para unos cuantos infelices bobalicones.

Por otro lado hay mucha gente que sí que cree en el destino como motor que impulsa las vidas de todos nosotros, que nos mece armoniosamente en sus redes y condiciona nuestro porvenir. Quien no ha escuchado miles de veces un “tenía que ser así”, o un “será cosa del destino”. Pues bien, que hay de cierto en todo esto? La respuesta no puede ser más ambigua, lo cierto es que todo y nada a la vez es cierto en este tema, porque depende del prisma con el que se mire, la sensibilidad con la que se maneje la propia vida y el espíritu con el que se lleva.

La verdad es que el destino puede que sea una expresión romántica de ver la vida, o más bien una actitud ante la vida que lleve a aceptar ésta con alegría, pero sea como fuere creo que es más bonito encarar nuestro paso por aquí con más elementos románticos que prácticos, porque la practicidad en muchos casos acaba destruyendo la espontaneidad y puede llegar a consumir nuestra energía, así que creamos en el destino y dejémonos seducir por sus caprichos.

destino

Os dejo un pequeño fragmento encontrado por internet por mi hermana que refleja una idea de tomarse la vida muy especial y acertada, que lo disfrutéis:

Aprendí que quien no te busca, no te extraña, y quien no te extraña, no te quiere…

Que el destino determina quien entra en tu vida, pero tu decides quien se queda…

Que la verdad duele una sola vez, y la mentira cada vez que nos acordamos.

Hay tres cosas en la vida que se van y no regresan jamás:

las Palabras, el Tiempo y las Oportunidades…

por eso, valora a quien te valora, y no trates como prioridad a quien te trata como una opción.


La importancia de las caricias


Hace un tiempo vi en el programa Redes de Eduard Punset, un capítulo en el que se abordaba el tema de las relaciones sociales, acerca de como se establecen y como afecta cada gesto a los comportamientos o los estados de ánimo de las personas.

El programa venía a decir que muchos de los comportamientos que la ciencia ha ido categorizando en el último siglo ya existían desde tiempos primitivos, y es que las relaciones sociales se han llevado a cabo siempre, desde que el mundo es mundo y aunque no se hubiese desarrollado todavía un lenguaje oral con el que comunicarse. Este hecho nos hace pensar que gran parte de nuestra gestualidad proviene de estos antepasados remotos, como por ejemplo el hecho de acariciar. Éste se tomaba y se toma como un gesto de intimidad, cariño y amor.

Las caricias son la forma gestual más sincera e intima que existe en las relaciones sociales, tienen un poder transmisor de emociones que no tiene parangón en nuestro abanico comunicativo. Y es que quien no se ha emocionado al sentir la mano de alguien especial tocándole la piel de las manos, la cara, la espalda…, ese sentimiento eléctrico que recorre la espina dorsal de arriba a abajo, y que hace que se te ericen todos los pelos del cuerpo, que te traslada a una dimensión diferente, casi irreal, en la que todo carece de importancia y en la que lo cotidiano se difumina como la bruma matinal.

El mundo debería ser un lugar en el que la especulación debería cambiarse por abrazos, la avaricia por besos y el ansia de poder por caricias, el gesto más bonito debería ser también el más poderoso. Y eso si que solo depende de todos y cada uno de nosotros, porque nunca es tarde para dar la primera caricia.

caricias


Meditar sirve?


Cada vez hay más gente en el mundo que se ha ido acercando a terapias consideradas alternativas en busca de respuestas que no encuentran en los métodos tradicionales que se usan en nuestro entorno cultural. La eterna búsqueda del ser humano en pos de la felicidad y el equilibrio espiritual ha hecho que una gran corriente llegada de Oriente esté empezando a filtrarse en muchas capas de nuestra sociedad, más activa en lo material que en lo espiritual. Y en ese vacío que mucha gente ha empezado a sentir es donde la espiritualidad oriental ha conseguido sentar sus bases en Occidente.

Desde tiempos remotos los antiguos sabios chinos, japoneses e hindús han ido practicando y desarrollando unas técnicas de meditación a través de la respiración que conducían a un mayor control de nuestra vida y nuestro estado físico y psíquico, todo ello a base de ejercicios de control mental que requieren una gran disciplina y constancia.

En Occidente el culto al cuerpo y a lo material no ha dejado nunca que esa búsqueda de equilibrio espiritual tuviese un pape preponderante, además estas cuestiones estaban en manos de la iglesia, la cual ejercía de canal vehicular a través del cual el ser humano podía aspirar a conseguir ese equilibrio tan anhelado.

Pero desde principios del siglo XX algunos pensadores centroeuropeos como Carl Gustav Jung y Hermann Hesse fueron introduciendo al pueblo europeo en las tradiciones y rituales orientales, dando así a conocer todo un mundo nuevo de pensamiento que venía a llenar ese vacío espiritual en el que se consumía una Europa convulsionada por las 2 guerras mundiales y que vagaba por la historia sin rumbo aparente. En ese contexto de incierto futuro crecieron unas generaciones marcadas por el sufrimiento y la nula perspectiva de un futuro mejor, en una Europa que ardía consumida por el odio y el afán de poder de ciertos personajes funestos que pasaron a la historia de la humanidad por unos sucesos tristemente célebres y mil veces narrados.

yoga

Pero es en ese contexto cuando empezaron a arraigar los pensamientos budistas, taoístas, de la tradición hindú y otros menos conocidos, formando un aroma de una frescura inigualable que fue recorriendo las maltrechas esperanzas de muchas personas, que encontraron en esas tradiciones la paz y el sosiego que tanto anhelaban, y para el cual no necesitaban nada más que su voluntad.

En este siglo XXI en el que nos encontramos han surgido mil interpretaciones diferentes de todas estas tradiciones milenarias, cada una con sus particularidades, pero con una base común basada en el control de la respiración, la alimentación y el ejercicio físico dirigido a tener un mayor control mental.

Estas tradiciones conciben el ego como algo de lo que se debe escapar, todos formamos parte de un todo al que debemos regresar y con el que debemos vivir en comunión, es por eso que tener una noción de ego tan fuerte como la que demuestra nuestra sociedad va totalmente en contra de aquello en lo que creen firmemente todas las tradiciones orientales. Así pues, esta es el primer gran muro que se debe derribar  para poder introducirse en el mundo de la espiritualidad oriental, la destrucción o atemperación de nuestro ego, y la verdad, eso en un mundo de estímulos, oferta constante, culto al cuerpo y a las vanalidades es una empresa de mayúscula dificultad.

El yoga es una de las técnicas que desde hace milenios se utiliza para cultivar este equilibrio espiritual y físico, con una combinación de ejercicios posturales pretenden que a través del control del cuerpo físico se llegue a un control de la mente.

En próximos artículos os hablaré de ejercicios concretos y manuales que podéis consultar, aunque como digo siempre, la mayor fuente de información es la que cada uno se proporciona a sí mismo!


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