Bandas sonoras de nuestra vida VIII: Jurassic Park
A principios de los 90 Steven Spielberg volvió a sorprender a la industria del cine resucitando a los dinosaurios de una manera tan espectacular que hizo avanzar el mundo de los efectos especiales un paso más allá.
Los gigantes y casi mitólogicos animales de la prehistoria pasaban a formar parte de nuestra cotidianidad por obra y milagro del mago Spielberg, un visionario que ha ido trufando de mitos cada década desde que inició su carrera allá por los años 70. El llamado Rey Midas de Hollywood ha ido sembrando su carrera con momentos mágicos elevados a la categoría de divinos gracias, en parte, a la sabia y cuidada elección de sus bandas sonoras, muchas de ellas a cargo del maestro John Williams.
Viendo la primera escena en que Sam Neill y Laura Dern ven a los dinosaurios, la música de John Williams no hace sino acercarnos la emoción que los dos pleontólogos pueden sentir al ver aquello que tanto han amado desde jóvenes, dándonos una muestra de la inmensidad del momento.
Los violines van agudizando su sonido, alargando las notas en un ascenso de intensidad al que se suman los tambores, es como si el ritmo del corazón de los paleontólogos fuera in crescendo hasta llegar al éxtasis en el momento en el que aparecen los primeros brontosaurios ante sus ojos y el eco de la música inunda el plano tanto o más que los propios animales.
Una banda sonora deliciosa y elegante, espero que la disfrutéis!
Las bandas sonoras de nuestra vida V: Superman
En pocas ocasiones las 5 o 6 primeras notas de una canción han sido tan reconocibles como en esta obra maestra. El maestro John Williams, compositor cinematográfico por antonomasia, tiene el mérito de haber colocado en nuestro recuerdo infinidad de melodías ligadas de manera perenne a algunos de los mayores iconos del cine moderno.
Sus características composiciones mezcla de violines e instrumentos de viento han hecho que sus comparsas sean silbadas y tarareadas en todos los rincones del globo, desde las notas del mayor explorador de la gran pantalla, el gran Indiana Jones, hasta los dinosaurios de Jurassic Park, pasando por el mágico mundo de Harry Potter, la marcha imperial de Star Wars e incluso la tragedia de la Lista de Schindler, en la que ese violín solista susurra con una melancolía y una tristeza infinitas los sucesos acontecidos a mitad del siglo pasado.
La banda sonora que os propongo hoy no es seguramente la mejor de John Williams, pero para mi es una fuente de recuerdos y sueños de infancia, unos sueños en los que, como muchos niños, creía ser un superhéroe de cómic que podía atravesar paredes, destruir meteoritos, viajar a la velocidad de la luz o volar, más aún, evocaba ser todo eso a la vez, en definitiva, evocaba ser Superman.
El héroe de los héroes de Marvel fue llevado a la gran pantalla por un imponente Christopher Reeve, pero quien lo transportó a la inmortalidad fue la música de John Williams y esas citadas primeras 5 notas, pura magia.
Que la disfrutéis!