La canción del buen rollo, “el carrer dels jocs florals”
La vida es una sucesión de momentos por los que fluimos de manera inconsciente, solo unos pocos y escogidos acontecimientos son recordados durante tiempo, marcando el devenir de nuestras vidas y haciendo que realmente nos demos cuenta de que estamos viviendo, de que nuestro momento es ahora y es siempre, no solo de vez en cuando.
Los momentos, buenos y malos, hacen que evolucionemos como personas, van forjando nuestro carácter de manera progresiva, y van consiguiendo dar forma a nuestra personalidad. De los buenos momentos es sencillo sacar conclusiones, quedarse con la parte alegre y positiva, que es toda, y hacernos sonreír, pero es de los malos momentos de donde más solemos aprender, nos demuestran que corta es la vida y que pocas cosas importan realmente, haciéndonos evolucionar a un plano más elevado de conciencia y pureza de sentimientos, aunque solo sea por breves instantes.
La pena es que el ser humano siempre vuelve a cometer los mismos errores, y los efectos beneficiosos que muchas veces se sacan de momentos complicados suelen durar un breve lapso de tiempo, para poco después volver a vivir en la misma rutina neblinosa en la que estamos absortos.
Todos tenemos gente cercana que sufre o ha sufrido en el pasado, gente a la que queremos y a la que no podemos ayudar más que con nuestra cercanía, por mucha impotencia que sintamos no queda otra que mirar hacia adelante con optimismo, sacar fuerzas para seguir caminando y poder sostener con nuestro impulso a aquellos que queremos y están sufriendo.
Cuando estoy de bajón generalmente recurro a películas, series, libros, fútbol, hacer deporte o quedar con mis amigos, pero por encima de todo hay una cosa que consigue recargarme de energía al momento, escuchar alguna canción especial o singular, y digo singular porque solo oír sus primeras notas hace que mi cara cambie al momento, me revitalizan por dentro, haciéndome sentir una onda expansiva de buen rollo, que aunque a veces efímera, es suficiente para pensar que como todo en la vida, los malos momentos también pasan.
Últimamente esa canción del buen rollo es “el carrer dels jocs florals” de Joan Masdéu, ex cantante de Whiskyn’s. Una canción fresca, positiva y divertida, sin más pretensión que generar buen rollo en la gente, transmitiendo buenas vibraciones y la visión de un futuro mejor.
Pues esta canción va por alguien especial (él sabe quien es), para que sepa lo que me importa, que siempre me va a tener a su lado ayudándole en todo lo que pueda, y que solo espero que al escucharla sienta ese buen rollo que me genera a mi, sabiendo que la vida es aquí y ahora, y que cuenta con muchos brazos para ayudarle a conseguir que todo vaya bien, sin duda así será, yo estoy convencido y sé que él también.